Agentes de WhatsApp
Atienden consultas, califican prospectos, agendan, cobran y escalan a una persona cuando hace falta. Todo en el canal donde tus clientes ya escriben, sin que tengan que aprender nada nuevo.
Agentes conversacionales y de voz, automatizaciones, lectura de documentos e inteligencia de negocio. Todo a la medida, corriendo en tu propia infraestructura si así lo exige tu área de tecnología, y con el desarrollo a nombre de tu empresa.
Ya trabajamos con







Ninguno viene de una plantilla. Se entrenan con tus procesos, tu tono y tus datos, y se conectan a los sistemas que ya usas.
Atienden consultas, califican prospectos, agendan, cobran y escalan a una persona cuando hace falta. Todo en el canal donde tus clientes ya escriben, sin que tengan que aprender nada nuevo.
Contestan el teléfono, llaman, confirman y resuelven en una conversación normal. Sin menús, sin marque uno, sin esperas. Con la voz y el guion que ustedes aprueben.
Casi todos los proyectos empiezan por un agente o por una automatización. De ahí en adelante se conecta el resto.
Agentes autónomos que atienden clientes, ejecutan tareas y se integran con tus sistemas existentes.
Flujos de trabajo que conectan sistemas, procesan datos y eliminan tareas manuales repetitivas.
IA que lee, extrae y procesa contratos, facturas, informes y formularios a escala.
Dashboards inteligentes que generan reportes automáticos, detectan anomalías y responden preguntas sobre tus datos.
Conectamos máquinas físicas a internet y aplicamos IA para predecir fallas, optimizar operaciones y generar alertas.
Programas prácticos para que tus equipos usen IA en su trabajo diario y multipliquen su productividad.
Cada agente se diseña sobre tus procesos reales, no sobre un caso genérico. Empezamos entendiendo cómo trabajan hoy y qué se rompe cuando crece el volumen.
El desarrollo queda a nombre del cliente. No alquilas un producto nuestro ni quedas amarrado a una licencia: lo que se construye es un activo de tu empresa.
Si tu área de tecnología necesita que todo corra dentro de casa, se despliega ahí. Si prefieren no administrarlo, lo alojamos nosotros. La decisión es tuya.
Un agente no se termina el día que sale a producción. Damos soporte y lo reentrenamos con las conversaciones reales, para que responda mejor cada mes y acompañe los cambios del negocio.
Atención de reclamos, agendamiento de visitas técnicas y estado de servicio, sin fila de espera.
Información de producto, soporte a la fuerza de ventas y seguimiento a profesionales, con trazabilidad.
Pedidos por WhatsApp, atención al canal tradicional y cobertura de miles de puntos de venta.
Preventa, estado de pedidos, cambios y devoluciones resueltos en la misma conversación.
Calificación de solicitudes, recordatorios de pago y cobranza conversacional con registro completo.
Admisiones, matrícula y acompañamiento al estudiante durante todo el ciclo.
Trabajamos en remoto con equipos locales y en su horario. La distancia dejó de ser el problema; el idioma y el contexto del negocio, nunca lo fueron.
Elegimos el modelo por caso: el que mejor responde, el que sale más barato por conversación o el que tu política de datos permite. Si mañana aparece uno mejor, se cambia sin rehacer el desarrollo.


Y modelos abiertos corriendo dentro de tu propia infraestructura, cuando los datos no pueden salir de la empresa.
Si tu sistema no está en esta lista, se integra igual: casi todo tiene una puerta de entrada.
Tuyo. El desarrollo queda a nombre del cliente, con su código y su configuración. No es un producto que se alquila.
Donde ustedes prefieran: en su propia infraestructura, si el área de tecnología lo requiere, o en la nuestra si no quieren administrarlo.
Sí. CRM, ERP, agendas, bases de datos y herramientas internas. Si tiene API o base consultable, se conecta.
Queda un servicio de soporte y reentrenamiento. Revisamos las conversaciones reales y ajustamos el agente para que mejore con el uso.
Son los dos que más nos piden, pero somos una aceleradora de IA: también automatizamos procesos internos, procesamiento de documentos y análisis de datos.
Una llamada de treinta minutos alcanza para saber si tiene sentido, qué se necesita y qué no. Sin presentación de ventas.
¿Cómo prefieres que hablemos?
Listo, te llamamos
Mai marca al número que dejaste. Si no contestas, te escribe por WhatsApp.
Recibido
Un especialista de Smaile te escribe al correo que dejaste para coordinar la llamada.